jueves, 2 de junio de 2016

Entremés

Me levanto como todos los días. Me quito alguna legaña. Me afeito. Desayuno. Voy al curro. Charlo un poco con uno de mis compañeros en un rato de descanso:

— ¿De qué tema hablamos  hoy? —pregunto.
— ¿De la segunda guerra mundial? ¿Del peso del cristianismo en la caída del Imperio Romano? ¿Sobre los nuevos diodos LED?
—No sé. 

Veo acercarse a nuestro jefe, que  diariamente suele flagelarnos verbalmente. Ese tipo es el mayor estresador que puede haber sobre la faz de la tierra.

— ¿De cómo acabar con nuestro amado líder? —pregunto de nuevo sonriente.

De repente, entre los dos exponemos, desarrollamos, descartamos y aceptamos   multiples métodos, planes y sistemas. Debido a nuestra profesión, estamos lo suficientemente cualificados para ello.

Reímos un rato haciéndolo.  Nos separamos y seguimos trabajando.

El día siguiente, el jefe no viene.

Ha muerto. Misteriosamente.

Miro a los ojos de mi compañero.

¿Habrá sido él?


Por su mirada, creo que piensa lo mismo de mí.

2 comentarios:

  1. ¡Vaya por dios! Lo identificado que me puedo sentir con este pequeño e interesante entremés...

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